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  • Vanesa Mourelle

LA DIOSA DE LA ACUMULACIÓN

¿Conoces a LA VENUS DE LOS TRAPOS? Te invito a seguir leyendo para descubrir qué tiene de especial esta obra maestra.

crédito fotográfico @haciendoorden

En mi último viaje a Buenos Aires visité el Museo Nacional de Bellas Artes. Además de su muestra permanente, que es maravillosa y quería volver a ver, sabía que estaban exponiendo obras de Michelangelo Pistoletto y tenía particular interés en ver en vivo y en directo “La Venus de los Trapos", una obra icónica del arte povera realizada en diversos museos del mundo.


Al ingresar me quedé paralizada, allí, ni bien entrar la encontré. Allí, ni bien entrar topé con la blanca e impoluta escultura de la Diosa Venus enfrentada a una inmensa montaña de ropa. Pasé muchos minutos frente a ella… la idea de acumulación no podía estar mejor representada.


Tómate unos segundos (o varios) para observar la foto…


creditos fotográficos @haciendoorden

Poderosa, ¿no? ¿qué sientes?... a mí me ahoga, me pesa, si, si, me pesa. Pienso en esa mujer hermosa empujando tremenda cantidad de ropa que no le agrega nada, pues, a pesar de tenerla a su alcance está desnuda… siento que las cosas van por delante y ella por detrás, como si fuese más importante poseer que ser. Siento su agobio por no haber encontrado entre tantos "trapos" nada que la abrigue... que hay tantas cosas en su camino que no puede avanzar... que al verla es inevitable poner el foco en "los trapos" antes que en su persona… siento que no puedo mirarla a la cara … siento que… que no puedo sentir nada bueno al observarla.


Me imagino que no sabe lo que tiene… ¿cómo saberlo?, es imposible controlar tamaña cantidad de prendas. Me imagino el tiempo que emplea buscando lo que desea y las pocas posibilidades de encontrarlo … me la imagino por momentos agobiada y por otros … por otros también agobiada.


Te propongo un pequeño ejercicio… respira… cierra los ojos… respira… imagina a esa misma mujer, con esa misma cantidad de ropa por delante, pero ahora está perfectamente doblada, colocada por colores y texturas …


¿Lo tienes?... respira…¿qué tal? … para mi poco ha cambiado. Si, es cierto que resulta más agradable a la vista, pero sigo sintiendo el mismo peso de las cosas, el mismo agobio por la cantidad de ropa que ni siquiera la viste, que no permite mirarla de frente y no le permite avanzar.


La acumulación y el orden no se llevan bien, son antagónicos e incompatibles. Ordenar no es sinónimo de acomodar, de guardar, de conseguir que quepa todo. El verdadero orden comienza con la toma de consciencia de los que tenemos, continúa con la selección de las cosas que necesitamos o nos hacen feliz y culmina cuando encontramos el mejor lugar para cada una de esas cosas y eliminamos el resto.


La clave está en “eliminar” ya sea desechando, donando, reconvirtiendo, reciclando, regalando y todos los “andos” que hagan desaparecer lo sobrante de tu vida.


Y ahora te pregunto … ¿sabes exactamente cuánta ropa tienes? ¿usas todo lo que tienes? ¿lo tienes repetido? ¿es de tu talla actual? ¿está en buen estado? ¿te gusta? ¿te resulta cómodo? ¿te queda bien? ¿te lo pondrías sin pensarlo dos veces? ¿te hace feliz?... Entonces… ¿por qué la conservas?


Tener más cosas de las que podemos gestionar no tiene sentido, pensar que en la cantidad del “tener” está la calidad del “ser” es un error que interfiere con el orden y consecuentemente con nuestra felicidad.


¿Con ganas de ir al encuentro de la armonía que te regala el orden? Recuerda que puedo ayudarte a conseguirlo. Ponte en contacto conmigo y conversamos.


Gracias por estar ahí!