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  • Vanesa Mourelle

PRODUCTIVOS VS OCUPADOS


Si para todo el mundo el día tiene 24 horas que duran lo que duran ¿Qué es lo que les permite a algunas personas llegar al fin de la jornada con toda la lista de tareas realizadas, ir por la vida con una sonrisa y rara vez necesitar un masaje descontracturante? ¿cuál es el secreto?




¡Misión cumplida!... Me encanta terminar el día con la certeza de haber hecho lo que tenía y lo que quería hacer, aunque el fin de jornada venga acompañado de un cansancio de esos que nos hacen parecer anestesiados ¡es tan reconfortante!


Contrariamente, ¿Te ha pasado de terminar el día exhausta o exhausto, sin fuerzas, con la sensación de no haber tenido un minuto para tomarte un respiro y a pesar de ello no haber rendido lo suficiente o, lo que es peor, con la impresión de no haber hecho nada útil? ¡es decepcionante!


El ritmo de vida actual nos empuja a estar hiper ocupados. Actividades relacionadas con la familia, el trabajo, los estudios, los amigos, el cuidado personal y unos cuantos etcéteras forman parte de nuestra larga lista. Cada hoja de nuestra agenda parece una partida de Tetris que algunos ganan fácilmente y otros no pasan del primer nivel. ¿Y eso, por qué?


Si para todo el mundo el día tiene 24 horas que duran lo que duran ¿Qué es lo que les permite a algunas personas llegar al fin de la jornada con toda la lista de tareas realizadas, ir por la vida con una sonrisa y rara vez necesitar un masaje descontracturante? ¿cuál es el secreto?

El secreto es ser productivo. El secreto es entender que ser una persona ocupada no te convierte en una productiva y que si quiere serla tendrás que trabajar en ello.


Aquí van algunos tips para lograrlo



- Abandona la queja

Las personas ocupadas siempre se quejan acerca de que no tienen tiempo para nada, se enojan, protestan, hacen de esto un gran tema de conversación sin advertir que eso no los conduce a ningún lugar, por lo contrario, les consume tiempo y energía.

Las personas productivas focalizan su energía en realizar lo que es realmente importante. No se quejan de su mala suerte. No ofrecen pretextos, sino soluciones. Invierten su esfuerzo en actividades que realmente generen resultados y optimizan los procesos. Además, se atreven a descansar.


- Aprende a decir no

Saber decir que no es una de las actitudes que marcan con mayor énfasis la diferencia entre estar ocupado y ser productivo. La gente ocupada dice que sí a todo lo que se les encarga, la gente productiva dice que sí a lo que es prioritario, a lo que marca una gran diferencia en su trabajo o en su vida personal.

Como ya mencioné, el día dura lo que dura, por lo tanto, decir sí a algo es decirle no a otra cosa. Aprender a decir no es proteger uno de los recursos más valiosos que tenemos: el tiempo.


- Haz las cosas de una en una y primero lo primero

Las personas productivas se enfocan en una sola tarea a la vez. No nos engañemos, ser multitasking no es una virtud. Encarar múltiples tareas nos lleva a estar saltando de una a otra, ir y volver sobre lo mismo, perder concentración y al final no terminar ninguna. Estar de forma crónica corriendo de una actividad a otra sin conseguir más que agotarnos genera frustración, nos desequilibra emocionalmente y nos afecta físicamente.

Para obtener resultados hay que saber priorizar, planificar y centrarte en lo que realmente es importante. Identificar las prioridades es fundamental, es necesario que sepas qué es lo que más deseas, qué es lo realmente importante para ti y qué le agrega valor a tu vida.


- Concéntrate

Regla de oro si las hay. Para lograr ser más productivo hay que controlar todo lo que te interrumpa y desvíe la atención de alcanzar tus objetivos. Los ladrones de tiempo siempre están al acecho, redes sociales, reuniones improductivas, llamadas telefónicas, televisión ... la clave está en no dejarse atrapar y asignarles un momento específico y limitado a cada uno de ellos.


- Haz del orden un hábito

Los espacios nos condicionan. Los espacios ordenados te hacen más productivo. El desorden no solo es desagradable a la vista, también dificulta la limpieza y la circulación de la energía. Pasar tiempo buscando cosas perdidas, haciendo lugar en la mesa o escritorio para poder apoyar algo, no tener control sobre lo que nos rodea va en contra de la productividad. Un lugar ordenado te relaja y favorece a tu concentración.


Un pensamiento de Erich Fromm para terminar: «Las personas productivas animan lo que tocan. Hacen surgir sus propias facultades, y dan vida a las personas y a las cosas.»


Gracias por estar aquí.